PRESENTAR UN ERTE POR COVID-19

PRESENTAR UN ERTE POR COVID-19

Cómo presentar un Expediente de Regulación Temporal de Empleo por fuerza mayor por coronavirus COVID-19.


¿Qué es un Expediente de Regulación de Empleo Temporal (ERTE)?
Es un procedimiento que pueden realizar las empresas cuando, como consecuencia de causas económicas, técnicas, organizativas o de producción tengan que suspender temporalmente la totalidad o parte de su actividad, con la consiguiente suspensión de los contratos de trabajo o la reducción temporal de la jornada de trabajo de las personas trabajadoras en dicha empresa.


¿Qué tiempo durará?
El alcance y duración de las medidas de suspensión de los contratos o de reducción de jornada se adecuarán a la situación coyuntural que se pretende superar, en este caso, a la situación derivada del COVID-19.


¿Qué actividades pueden y no pueden presentar el ERTE por fuerza mayor derivadas del COVID-19?
Pueden presentar el ERTE por fuerza mayor:

  1. Todas las empresas a las que tanto antes como después de la declaración del estado de alarma, no les resulta posible desarrollar su actividad por una decisión adoptada por parte de la Administración Pública;
  2. Las afectadas por razones extraordinarias y urgentes vinculadas con el contagio o aislamiento preventivo (decretado por las autoridades sanitarias);
  3. Todas aquellas que se vean obligadas a suspender su actividad como consecuencia del cierre de locales de afluencia pública, restricciones del transporte público o falta de suministros que impida gravemente la continuidad de la actividad, siempre que estas causas sean consecuencia directa del COVID-19.
    La relación de actividades afectadas se encuentra en el Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, por el que se declara el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19, en su ANEXO: “Relación de equipamientos y actividades cuya apertura al público queda suspendida con arreglo a lo dispuesto en el artículo 10.3”.
    Las restantes empresas que se vean obligadas a presentar un ERTE por la disminución de su actividad como consecuencia de circunstancias distintas de las anteriores deberán justificar en la memoria de presentación del ERTE las razones por las que consideran que el ERTE es de fuerza mayor, las cuales serán valoradas por el órgano competente para su resolución.

¿Cuál es el procedimiento para la tramitación de un ERTE por fuerza mayor derivada del COVID-19?

  1. La empresa presentará una solicitud ante la autoridad laboral competente, que se acompañará de un informe que justifique la pérdida de actividad como consecuencia del COVID-19, así como, en su caso, de la correspondiente documentación acreditativa. A modo de ejemplo, en aquellas empresas dedicadas a alguna actividad comercial que hayan tenido que cesar totalmente dicha actividad al estar comprendidas en el Anexo del Real Decreto 463/2020, será suficiente la presentación de cualquier documento justificativo de la actividad de la empresa como, por ejemplo, el modelo 036 o 037, o el código CNAE. En el resto de los supuestos, la empresa deberá informar suficientemente de las causas en las que se fundamenta la solicitud y la existencia de la fuerza mayor, debiendo aportar la documentación que se estime oportuna para acreditarla. En Andalucía, la autoridad laboral competente es la Dirección General de Trabajo y Bienestar Laboral.
  2. La empresa deberá comunicar la solicitud de ERTE a las personas trabajadoras y, en caso de existir, a la representación sindical.
  3. La autoridad laboral verificará la existencia de fuerza mayor, como causa motivadora de suspensión de los contratos o de la reducción de jornada solicitada, y dictará la resolución declarativa de la existencia o no de la fuerza mayor en el plazo de cinco días desde la presentación de la solicitud. El silencio administrativo es positivo.
  4. Una vez recibida la resolución de la autoridad laboral reconociendo la situación de fuerza mayor, la empresa comunicará a las personas trabajadoras las medidas de suspensión de los contratos o reducción de jornada adoptada. Estas medidas surtirán efectos desde la fecha del hecho causante de la fuerza mayor, esto es, desde la fecha de la declaración del estado de alarma sanitario.
  5. Tras dicha comunicación, a las personas trabajadoras se les podrán reconocer la prestación de desempleo.

¿Qué documentación debo aportar en la solicitud del ERTE?

  1. Acreditación de la representación (en caso de no firmar con el certificado digital de la empresa). Empresas personas físicas que carezcan de certificado digital: en el caso de no contar con certificado digital, deberán aportar copia del DNI/NIE. Además, se incluirá la solicitud firmada y escaneada, autorizando a la Administración a fin de que puedan realizarse las comprobaciones pertinentes.
  2. Documento en el que se acredite la actividad de la empresa (Inscripción en la Seguridad Social del CCC de los trabajadores afectados, modelos 036 o 037, CNAE).
  3. Memoria o informe justificativo de la causa alegada (solo si la actividad de la empresa no está incluida entre las suspendidas por el Real Decreto 463/2020, si se encuentra incluida indicarlo en la propia solicitud).
  4. Copia de la comunicación a la representación de las personas trabajadoras. En caso de que no exista representación, alegar en la propia solicitud la comunicación individual a los trabajadores.
  5. Relación nominal de todas las personas trabajadoras afectadas desglosada por provincia y comunidad autónoma en la que figure:
    – Número del DNI/NIE del trabajador.
    – Número de afiliación a la Seguridad Social del trabajador.
    – Fecha de alta en la Seguridad Social.
  6. Acreditación de la Autoridad Sanitaria (en el caso de aislamiento o contagio de la plantilla decretado por la Autoridad Sanitaria).

Si una empresa había presentado un ERTE antes del COVID-19 y ahora se ven afectada por éste o afecta a más trabajadores.
Si en una empresa había presentado un ERTE incluyendo a parte de la plantilla y, posteriormente, considera necesario que el ERTE afecte a más trabajadores por circunstancias relacionadas con el COVID19, no es posible incrementar el número de trabajadores afectados en el ERTE ya presentado, por lo que la empresa tendrá que presentar un segundo ERTE.
Si una empresa presentó un ERTE por causas productivas al inicio de la crisis y posteriormente, tras la declaración del Estado de Alarma, se han transformado en fuerza mayor, no puede modificar el ERTE y tiene que desistir del ERTE presentado y presentar uno nuevo por fuerza mayor.


¿Qué ocurre si la empresa presenta un ERTE por fuerza mayor y la autoridad laboral considera que debe ser por causas productivas?
En los casos en los que la autoridad laboral resuelva que no está acreditada la fuerza mayor, la empresa puede presentar un ERTE por causas productivas que afecte a esos mismos trabajadores, siguiendo los trámites exigidos para este tipo de ERTE.


Si no sé en qué fecha la empresa podrá reanudar la actividad, ¿cuál es la fecha final que debo poner en el documento de presentación?
Lógicamente si el ERTE está derivado del coronavirus, la duración del ERTE debe ser la misma que la del Estado de Alarma, incluidas sus posibles prórrogas.


¿Tengo que dar de baja a los trabajadores/as de la empresa en la Seguridad Social?
Durante los ERTE no se debe dar de baja a los trabajadores en la Seguridad Social, ya que siguen de alta, con independencia de que, de conformidad con lo previsto en el Real Decreto-Ley 8/2020, la empresa pueda estar exonerada del pago de las cotizaciones a la Seguridad Social.


¿Tengo que pagar indemnización a los trabajadores?
Al ser una medida temporal, la empresa no tendrá que abonar indemnización alguna a las personas trabajadoras afectadas, sin perjuicio del derecho de éstas a percibir las prestaciones de desempleo correspondientes.


¿Durante el periodo establecido en el ERTE, la empresa ha de pagar retribuciones o cuotas de Seguridad Social a sus trabajadores y trabajadoras?
Durante el periodo fijado en el ERTE, la empresa no tiene que abonar retribuciones a las personas trabajadoras afectadas por la suspensión. Asimismo, en el supuesto en que el ERTE contemple la reducción de jornada, la empresa únicamente abonará la parte proporcional correspondiente a la jornada realizada.
Respecto a las cuotas de Seguridad Social y, de forma exclusiva para los casos de fuerza mayor motivados por el COVID-19 y mientras dure el período de suspensión de contratos o reducción de jornada:
➢ La Tesorería General de la Seguridad Social exonerará a la empresa del abono de las cuotas empresariales, así como del relativo a las cuotas por conceptos de recaudación conjunta, siempre que la empresa, a 29 de febrero de 2020, tuviera menos de 50 personas trabajadoras en situación de alta en la Seguridad Social. Si la empresa tuviera 50 personas trabajadoras o más, la exoneración de la obligación de cotizar alcanzará al 75% de la aportación empresarial.
➢ A efectos de las personas trabajadoras, dicho período se tendrá como efectivamente cotizado a todos los efectos.
➢ La exoneración de cuotas se aplicará por la Tesorería General de la Seguridad Social a instancia de la empresa, previa comunicación de la identificación de los trabajadores y trabajadoras y período de la suspensión o reducción de jornada. A efectos del control de la exoneración de cuotas será suficiente la verificación de que el Servicio Público de Empleo Estatal ha procedido al reconocimiento de la correspondiente prestación por desempleo por el período de que se trate.


¿Debe la empresa comunicar a la Seguridad Social o al SEPE algún trámite?
, una vez recaída Resolución sobre la Autoridad Laboral competente a favor del ERTE o por silencio administrativo, la empresa debe comunicar vía Sistema Red a la Seguridad Social la comunicación de este extremo y, además, se deberá comunicar al SEPE a través del formulario de comunicaciones de ERTE el periodo de tiempo trabajado por cada trabajador, así como, su base de cotización (similar al Certificado de empresa de baja de trabajador).


Actuaciones en el ámbito de afiliación en SISTEMA RED.
La identificación de los trabajadores y período de la suspensión o reducción de jornada, a la que se refiere el apartado 3 del artículo 24 del Real Decreto-Ley 8/2020, se efectuará a través de los valores del campo TIPO INACTIVIDAD que se indican a continuación:
V: SUSPENSION TOTAL ERE. COVID19
W: SUSPENSION PARCIAL ERE. COVID19
X: SUSPENSION PARCIAL ERE+HUELGA COVID19
La anotación de los anteriores valores implicará la aplicación de las siguientes peculiaridades de cotización:
– Tipo de Inactividad V: Exoneración de cuotas –Tipo Peculiaridad Cotización (TPC) 37– y No ingreso de la cuota de la persona trabajadora –TPC 17-.
– Tipo de Inactividad W y X: Exoneración de cuotas –Tipo Peculiaridad Cotización (TPC) 15– y No ingreso de la cuota de la persona trabajadora –TPC 18-.


¿Se debe incluir en el ERTE a los trabajadores/as que están en Incapacidad Temporal?
, porque pasarán a cobrar la prestación por desempleo cuando finalice su situación de incapacidad temporal. Este extremo deberá reflejarse en la relación de personas trabajadoras afectadas por el ERTE.


¿Cómo se presenta la comunicación del ERTE al SEPE?
La comunicación del ERTE al SEPE corresponde a la Autoridad Laboral.


¿Y si soy un socio trabajador de cooperativa?
Se acuerdan las mismas medidas que para trabajadores afectados por un ERTE a aquellas personas que tengan la condición de socias trabajadoras de sociedades laborales y de cooperativas que hayan cotizado por desempleo.


Por: Miguel Ángel de la Torre Arcas

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